CASTRO VALNERA. La normal se sube en verde

OLYMPUS DIGITAL CAMERATRACK: 2014.03.12 Castro Valnera en solitario

Por el bosque

Por el bosque

Luces y sombras

Luces y sombras

Desde el primer dia del mes que no habia vuelto a calzarme los K2 con las Spectre, asi que esta semana me he vuelto a organizar para poder disfrutar de tarde de nieve. En vista a que los dias cada vez se alargan mas, partia hacia Lunada con la incertidumbre de la nieve y su estado.

Vista de Peña Lusa desde el Collado

Vista de Peña Lusa desde el Collado

Nada mas lejos de la realidad. Accesos limpios hasta el Bernacho, asi que aparco en la curva que tantas veces nos ve partir hacia la cota mas alta del macizo que tenemos a nuestra espalda. Un vistazo al bosque delata que puedo salir con los esquis puestos, asi que un repaso a la motxila; poner cada cosa en su sitio y empiezo ruta por la normal.

Nieve continua hasta el collado, en donde se ve claramente que la parte sur del collado no ha resistido los envites del viento y el sol y esta mas verde que una heinekken. Aun asi, salvando el rio, que cruzo quitandome los esquis, el resto del trayecto incluso por los tramos de bosque tienen bien de nieve, por lo que sin problemas para hacer una tirada continua casi desde abajo. Y tras proponermelo, voy directo al collado. La nieve esta algo transformada y la plaquita exterior se va partiendo tras intentar sostener el peso de este morlaco que poco a poco va ganando altura.

Zona acceso al plateau

Zona acceso al plateau

La Capia, como estaba hace unas semanas

La Capia, como estaba hace unas semanas

Desde aqui, toca ponerse los esquis en la motxila. Menos mal que en su dia hice un invento para transportarlos y no tener que quitarmela. Un portaesquis como los de competicion. Asi que lo uso, y supero el paso que me deja encima del collado. Aqui tengo que continuar por el sendero que habitualmente se usa en verano para ascender al Castro Valnera y sus 2 antecimas (la sur y la norte). Continuo durante unos minutos hasta que al final llego al tramo en el que la pendiente pierde verticalidad.

Esta vino conmigo todo el dia

Esta vino conmigo todo el dia

Aparece el manto blanco de nuevo, asi que me calzo de nuevo los esquis. Apunto hacia el Castro Valnera y pongo la directa, pero a medio camino encuentro la ruta normal que ha sido elegida por los caminantes. Los agujeros de las huellas que han dejado los alpinistas estan heladas y se hace incomodo transitar por encima de ellas; no hay problema, ya que ahora estoy de nuevo en el mundo blanco.

Llegando a la cima

Llegando a la cima

En breve llego al inicio del ultimo repecho que me depositará en la cima. Para mi sorpresa el viento ha actuado y parece que la ultima que cayó quedo acumulada tipo ventisquero en la zona de acceso; asi que bien pegadito a la roca cimera nos encontramos con un camino de 2m de anchura facil de transitar, horizontal, que asciende con la pendiente, mas moderadamente. Esto me va a facilitar el calzado de esquis para descender.

Vista de la norte desde cima

Vista de la norte desde cima

Me tomo 25minutos al sol en la cima del Castro Valnera. El reloj marca que llevo 1h20min de ascenso. No se si bien o mal, pero son unos 650m positivos. Cuando el sol se empieza a esconder, pero aun alumbra con esos rayos de sol finales desciendo hacia la zona del plateau tendiendo a mi izquierda (noreste) segun voy bajando, hasta que finalmente opto por dejar de descender para volver a subir.

Pongo de nuevo las pieles y asciendo hacia la antecima desde donde se sale al tubo. Me sorprendo al comprobar que los cuadriceps aun resisten, no por la longitud de la ruta, sino por la falta de costumbre y el desnivel acumulado subiendo y bajando. La bajada previa ha sido de escandalo con nieve parcialmente cremita motivada por la reflexion de la luz.

Castro Valnera, 1718m

Castro Valnera, 1718m

Una vez en la antecima, vuelvo mi cabeza y veo 3 siluetas en la cima. Son los montañeros que llegaban cuando salia yo. Pero la cosa es que ahora tengo que quitar las pieles y volver a bajar. Como tambien en su dia hicimos un invento para poder quitarnos las pieles sin tener que quitarnos los esquis; hago una maniobra rapida y en un tris las pieles estan quitadas. Las guardo en la motxila, de la que saco material de abrigo, porque ya no calienta, y el tubo lleva ya mas de 1h sin que le de el sol.

Desde justo antes de bajar el tubo

Desde justo antes de bajar el tubo

Un mirada hacia el Bernacho. Una sonrisa se dibuja en la comisura de mis labios. Aprovecho a enviar una foto a mis compis de grupo de watsap (para informarles, o mas bien para que se caguen en mi, pero esta vez me toca a mi) y sin mas dilacion un cruce de bastones inicia el descenso. La primera parte, la pala cimera previa a meternos al tubo tiene una nieve exquisita, algo ensopada, pero lo justo para que no se haya formado la costra pero tampoco este muy pesada. Se deja esquiar muy bien, sin enganchar las colas y con entrada en giros casi perfecta. El tramo es muy rapido, porque las espatulas van encaradas a la pendiente, pero antes de seguir cogiendo mas velocidad opto por controlarla y detenerme un segundo para fijarme en el estado del tubo. Se ven reflejos.

Tubo del castro

Tubo del castro

Colada en la parte inferior del descenso

Colada en la parte inferior del descenso

Esquiar el tubo, propiamente dicho, es otro cantar. El hielo esta presente en todo el recorrido, y se hace mas dificil porque en el centro del tubo hay una huella de pisadas de unos 2m de ancho. Cada viraje es un mundo y en algunos momentos hasta los esquis me rebotan en el firme al frenar derrapando. No permite conducir el viraje sin errores, por lo que voy descendiendo tipi tapa. Llegando al estrechamiento de la salida del tubo noto que la nieve se empieza a poner golosa y vuelvo a tener buenas sensaciones, los giros se empiezan a facilitar y en nada me presento en el estrechamiento.

Buena anchura y buena nieve hacen que sea muy facil atravesar este tramo. De aqui hacia abajo veo continuidad. Me fijo, y en el corrdeor de al lado ha habido una avalancha. La colada esta al fondo del valle y parece que algo de tierra ya se ha desprendido tambien. Continuo mi marcha y tras pasar por algunas zonas boscosas, al final acabo llegando con los esquis puestos hasta las casetas del Bernacho.

Hasta aqui se llegaba con esquis

Hasta aqui se llegaba con esquis

Una vez mas, esquis a la motxila, soltar las botas a modo “andar” y llegar al coche en menos de un pestañeo. Y hasta aqui la ruta de hoy, que no tiene nada mas alla que subir al Castro, pero entre semana, cuando la soledad es tu compañera durante todo el recorrido.

El silencio, la soledad, los rayos de sol, la nieve, el hielo, escuchar tu respiracion, apretar en la subida hasta que no puedes mas, y asi durante 2h40min incluyendo los 25 de la cima.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s